25 CONSEJOS – LOS 5 PRIMEROS

Después de liaros la cabeza con consejos de diferente índole, me dispongo explicar de una forma más detallada cada uno de los 25 consejos que publicamos hace unos días, poniendo algún ejemplo y justificando su inclusión en la lista. Es evidente que la lista no es cerrada, así que aunque aquí doy importancia a estos 25 puntos, hay muchos aspectos que no aparecen en los consejos redactados.

Os animo a aumentar la lista, de cara a una segunda edición actualizada y mejorada…

Nota: cada consejo debe adaptarse a la realidad del entrenador, el equipo y los jugadores.

1. Ten la mente abierta.

Cometerás un grave error si te presentas ante tu equipo, tus jugadores y tus colaboradores con una mente rígida incapaz de adaptarse a los cambios o circunstancias que van a suceder en el día a día de tu trabajo. Debes cuestionarte a diario tu método, sólo de esta forma vas a conseguir evolucionar. Escucha a los compañeros, observa sus entrenamientos, habla con los jugadores y sobretodo no pienses que lo que hasta ahora ha funcionado lo hará siempre, o al revés, lo que no te ha funcionado hasta ahora nunca lo hará. Mantén la ilusión en tu trabajo y piensa que la formación y curiosidad constante te harán crecer como técnico.

2. Piensa en que posiblemente el entrenamiento no saldrá como esperabas.

Con esta afirmación no queremos decir que tus planteamientos son erróneos. Sin embargo, como entrenadores tendimos a pensar que el trabajo que queremos llevar a cabo es siempre el correcto, pero nos cuesta aceptar que no salga como lo hemos previsto. No podemos ser egocéntricos y pensar que porque el planteamiento es el correcto va a salir bien, tenemos que ser conscientes que la complejidad de trabajar en un grupo humano implica que se puedan dar múltiples situaciones que escapan de nuestro control. Siendo conscientes de ello, seguro que podemos ayudar a que el funcionamiento del entrenamiento sea correcto, a pesar que no salga como habíamos imaginado.

3. Los objetivos deben buscar la optimización no la mejora.

Sobre todo en fútbol base hemos llenado hojas de programación y sesiones de entrenamiento con objetivos que persiguen la mejora de un gesto técnico, un automatismo táctico, los movimientos ofensivos de un sistema de juego, etc… En realidad, cuando estamos hablando de fútbol, estos objetivos no pueden perseguir la mejora de algo concreto, pues los contenidos del fútbol nunca van a presentarse de forma aislada en un partido, así pues, aconsejamos que vuestro objetivos se dirijan a la optimización de estos contenidos. Si entendemos que la optimización significa conseguir la eficacia de estos contenidos concretos inmersos en un contexto determinado, será mucho más fácil que esa “mejora” que buscamos sea visible en la competición.

Pongamos el ejemplo clásico de la mejora en el pase, y los 1001 ejercicios que se plantean para ello. Por más que el jugador sepa reconocer la superficie de contacto idónea para una buena ejecución, si este gesto técnico no es practicado en un contexto de juego, será muy difícil que el jugador reconozca el cuándo y el cómo utilizar ese gesto en el partido. Así pues, nos toca inventar tareas dónde ese pase esté presente en función de una situación que lo favorezca.

4. Prepara la sesión buscando la máxima participación de todos los jugadores.

Llegados a la sesión práctica, debemos obligarnos a aprovechar al máximo nuestro tiempo de entreno. Así que debemos plantear sesiones, dónde el paso de una tarea a otra implique el mínimo tiempo posible, y durante las mismas, la mayoría de jugadores estén implicados. Debemos evitar las tareas donde se hagan filas y en caso de realizar tareas dónde hay jugadores a la espera, procura que el tiempo de trabajo sea elevado en comparación con el tiempo de pausa. En cuanto a las explicaciones debemos recortar al máximo el tiempo de explicación, y adecuar el lenguaje que utilicemos a la edad y comprensión de nuestros jugadores. Es importante saber elegir bien los espacios, pues si usas espacios próximos o incluso el mismo espacio en tareas sucesivas, seguro que ahorrarás mucho tiempo de transición entre tareas. También debes tener en cuenta el número de jugadores y los grupos de trabajo, para que no tengas que ir cambiando de grupos en cada tarea.

5. Lo importante no son las tareas, es el contenido que queremos que se practique.

A la hora de plantear tus tareas, debes ser consciente primero de que contenidos quieres poner en práctica, pues de esta forma, podrás elegir de qué forma vas a poder llevarlos a cabo, eligiendo la tarea correcta. Si trabajas de esta forma, sólo modificando alguna regla, espacio o grupo, podrás seguir practicando el contenido que buscabas. Si eres esclavo de tus tareas, perderás demasiado tiempo intentando que sea exitosa, y perderás de vista el contenido de trabajo, que es lo importante.

Pau Marti Pau Marti (28 Posts)

Pau Martí Vicente – Spain UEFA Pro License football coach (Adelaide United FC, Kitchee SC, Hong Kong national team, FC Barcelona)


Tagged , ,

Deja un comentario